Nostradamus y el Gran Terremoto

por Ambrosio y Yela

Nostradamus Nostradamus

Como la llegada del año 2000 no trajo el Fin de las cosas, tal como innumerables agoreros lo anunciaran durante décadas como algo seguro, fundamentándose en algunas profecías bíblicas muy mal digeridas y peor entendidas, se produjo la curiosa necesidad de encontrar una nueva fecha para terminar de una vez por todas con nuestro mundo, pero esta vez buscando justificaciones casi siempre fuera del ámbito bíblico.

Es así que en la última década se ha recurrido sobre todo al Calendario Maya que, según los expertos, termina sus cuentas el 21 de diciembre de 2012; convertido ahora en el nuevo depósito de la fe, de sus símbolos pétreos se obtuvo la convicción de que el fin del mundo se produciría en la fecha señalada, o por lo menos, si todo no terminaba en una espantosa hecatombe, a partir del 21 de diciembre la humanidad iniciaría una era de verdadera y definitiva renovación espiritual.

Pero mientras algunos esperan disciplinadamente el cumplimiento de las Profecías Mayas, hay otros que se complacen en adelantar aún más el fatídico final, usando como argumentos probatorios las catástrofes naturales sucedidas en los últimos años, en especial los grandes terremotos de Haití, Chile, Japón e Indonesia más sus fuertes réplicas posteriores. Estos enormes sismos, según algunos predictores, serían la prueba de que el fin del mundo se acerca a grandes pasos.

Entre los anuncios de estos agoreros, el más preocupante es el del parasicólogo colombiano Edwin Robles, que afirma que el 20 de mayo de 2012 habrá un mega terremoto de carácter mundial, que, por añadidura, tendrá su epicentro en el centro sur de Chile, tal como sucedió el 27 de Febrero de 2010. Como se sabe, anunciar un terremoto para Chile es como predecir que en el verano habrá altas temperaturas; pero hablar de un cataclismo de tal magnitud es de una audacia e irresponsabilidad inéditas.

Siendo así las cosas, pareciera que no es necesario referirse a estos personajes ni a sus antojadizas predicciones. Pero estos anuncios se difunden a través de las redes sociales, y aunque son rechazados por expertos sismólogos, tienen el efecto de inquietar y muchas veces atemorizar a parte de la población, especialmente a la gente que vivió y sufrió el 27-F 2010, y que por lo mismo está muy sensible por las enormes pérdidas materiales y de vidas humanas que se produjeron como consecuencia de esos graves acontecimientos. De tal manera que es bueno comentar con más detalles tales anuncios, con la intención de poner de manifiesto la debilidad de sus argumentos.

El astrólogo colombiano dice fundamentar sus anuncios en la supuesta actividad conspirativa de los Proyectos científicos HAARP en Alaska y de SURA en Europa, como también en las Profecías de Nostradamus. Si a lo señalado se le suman fenómenos naturales frecuentes, como un eclipse de sol y la alineación de la tierra, la luna, el sol y la constelación de las Pléyades con el centro de la galaxia, teniendo, además como telón de fondo las Profecías Mayas y los CROP CIRCLE (Círculos de Cosecha) ingleses, más alguna cita del Apocalipsis, se obtiene un cóctel que según éste y otros predictores producirá un terremoto mundial el próximo 20 de mayo.

Pasemos, entonces, a comentar brevemente este cóctel de elementos tan dispares, relacionados entre sí de manera forzada por estos agoreros de cataclismos y desgracias: Primero, al Calendario Maya se le atribuye que el mundo terminará el 21 de diciembre del año 2012 porque en esa fecha termina la llamada cuenta larga de ese documento. Entonces, resulta un sin sentido adelantar la fecha final para el 20 de mayo invocando la autoridad de ese calendario, porque esto sería contradecirlo directamente. Menos creíbles aún son las evidentes falsificaciones en los llamados CROP CIRCLES, en los que habrían sido dibujados símbolos de la antigua cultura maya desaparecida hace varios siglos. Así se cae en el terreno de lo absurdo.

Entonces, cuando Nostradamus dice que el “día 20 de Tauro la tierra temblará,” está afirmando que el terremoto que anuncia tendrá lugar un día 11 (once) de mayo, que corresponde al día 20 de Tauro, ya que se debe contar desde el 21 de abril, día en que se inicia este signo astrológico.

Por otra parte, afirmar que los Proyectos HAARP Y SURA tienen como uno de sus objetivos producir terremotos en diversas partes del mundo, es una afirmación atractiva en el contexto de la teoría de la conspiración mundial; sin embargo, no existe ningún dato serio que respalde esta suposición. Tampoco es razonable pensar que alguien externo a estos Proyectos esté enterado de la fecha precisa en la que pudieran provocar el gran terremoto del que hablan.

En cuanto a algunas profecías del Apocalipsis que son utilizadas para fundamentar estos anuncios catastróficos, efectivamente en ellas se mencionan también terremotos de proporciones enormes que vendrán sobre la tierra. Sin embargo, debemos tomar en cuenta que este Libro es enteramente simbólico y que, por lo mismo, sus profecías no se podrían entender sólo con una lectura literal de las mismas:

“Se produjeron relámpagos, fragor, truenos y un violento terremoto como no lo hubo desde que existen hombres sobre la tierra, un terremoto tan violento. La Gran Ciudad se abrió en tres partes, y las ciudades de las naciones se desplomaron” (Ap. 16, 18-19).

Efectivamente, la profecía anuncia no sólo un terremoto mundial, sino el mayor y definitivo, que destruye la Gran Ciudad y las ciudades de las naciones. ¿Pero de qué se está hablando aquí? Si comparamos este texto con otra profecía anterior del Apocalipsis, se verá que por Gran Ciudad se alude a Jerusalén como símbolo del pueblo de Dios que finalmente se rebeló y rechazó al Mesías, falseando así la verdadera religión enseñada en la ley y los profetas.

“Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado” (Ap. 11, 7-8).

“Allí donde también su Señor fue crucificado” obviamente se refiere a Jerusalén, ciudad donde murió Jesucristo. De tal manera que el gran terremoto del Apocalipsis no destruirá el mundo, sino que es un anuncio simbólico de la estrepitosa caída de una falseada iglesia cristiana que, en tiempos futuros, al igual que la antigua Jerusalén infiel, terminará por rechazar la verdad y a los verdaderos creyentes.

Sea como fuere, si alguien todavía insistiera asegurando que el Apocalipsis anuncia literalmente un terremoto, está en su derecho; sin embargo, no hay nada que dé pie para afirmar que éste se produciría el próximo 20 de mayo.

Sin embargo, debemos decir que el argumento en apariencia más fuerte de estos agoreros está en las Profecías de Nostradamus, ya que citan una cuarteta del vidente francés en la que éste anuncia un enorme terremoto que se producirá un día 20:

“Día 20 de Tauro la tierra tan fuerte temblará,
El gran teatro atestado se hundirá,
El aire, cielo y tierra oscurecerse y temblar,
Entonces Dios con sus Santos al infiel arrollará.”

(Centuria 9, cuarteta 83)

La anterior cuarteta se complementa con esta otra en la que se menciona también un cierto alineamiento de planetas y se menciona expresamente el mes de mayo:

“El temblor muy fuerte en el mes de mayo,
Saturno, Capricornio, Júpiter, Mercurio en Tauro:
Venus, también Cáncer, Marte en Nonnay,
Caerá pedrusco más grueso que un huevo.”

(Centuria 10, cuarteta 67)

Portada de Las Profecías de Nostradamus (1566) Portada de Las Profecías de Nostradamus (1566).

Efectivamente, Nostradamus dice que se producirá un gran terremoto en el mes de mayo; también afirma que el día 20 de Tauro la tierra temblará. De aquí los agoreros sacan la errónea conclusión de que “Tauro es mayo”, como si fueran sinónimos y que se producirá un gran terremoto un día 20 de mayo. Pero su problema es no tomar en cuenta que Tauro es un signo astrológico que se inicia el 21 de abril y termina el 21 de mayo. Entonces, cuando Nostradamus dice que el “día 20 de Tauro la tierra temblará,” está afirmando que el terremoto que anuncia tendrá lugar un DÍA 11 DE MAYO, que corresponde al día 20 de Tauro, ya que se debe contar desde el 21 de abril, día en que se inicia este signo astrológico.

Queda claro, entonces, que Nostradamus tampoco está de acuerdo con estos irresponsables agoreros, ya que el famoso vidente anuncia un terremoto final que se producirá un 11 DE MAYO de un año que quizás en alguno de sus escritos esté indicado, pero que no es el 2012. Queda claro que la interpretación de estas cuartetas hecha por el parasicólogo colombiano, es un evidente error de comprensión de lectura.

De lo anterior se puede concluir que no se ha presentado ningún argumento serio que respalde la lamentable idea de que el 20 de mayo de 2012 se producirá un gran terremoto con epicentro en el centro y sur de Chile.

Finalmente sólo cabe agregar que no se entiende claramente por qué hay personas que parecen gozar alarmando a la gente, y se empecinan en anunciar el fin de las cosas o en invocar grandes calamidades, que si se produjeran traerían más ruina y destrucción. Esto, a pesar de que todos los agoreros del Fin del Mundo han fracasado estrepitosamente cada vez que han puesto fecha a este acontecimiento del futuro. Por otra parte, estos falsos predictores parecen no tomar en cuenta que con las catástrofes naturales que frecuentemente azotan a la población de todas las latitudes, nos basta y nos sobra.